martes, 19 de junio de 2012
EN LOS BOSQUES DE SHERWOOD (Un casi poema en casi prosa)
Sí están presentes las naturales y sombrías
situaciones materiales y espirituales
de los seres humanos. Somos humanos
por necesitados,
por oprimidos,
por engañados,
por castigados sin motivo,
por zarandeados por el poder
que dice ocuparse
del hombre,
de su raza,
de su parentela
y parece que únicamente ha llenado
su zurrón,
su cartera,
su cuenta corriente
-según en qué época nos devalijase-
a costa de todos nosotros,
trabajadores honrados,
creyentes hombres de bien,
mientras ellos son,
evangélicamente escribiendo,
sepulcros blanqueados,
ángeles satánicos,
embusteros y embaucadores crónicos.
Jamás harán nada por nosotros:
saben lo que pensamos de ellos
y no se avergüenzan;
saben lo que hablamos de ellos
y no se avergüenzan;
saben que están desprestigiados
y no se avergüenzan;
saben que son como los puercos de Circe
y no se avergüenzan.
Es más, viven tranquilos porque saben
que el sistema -el sistema es el poder-
les protege;
porque saben que, si alguien alza
con exceso
su voz en el bosque de Sherwood
y se dicen estas verdades verdaderas,
el sistema -el poder- ahogará su voz
y de paso apretará la garganta a poco
que se esfuerce y creará, sin saberlo,
un silencio vengador.
Pero estas voces destempladas
se acabarían si viesen
que los demás hombres
son de su misma raza, lengua y religión
o de ninguna, pero sí seres humanos.
Mas, en verdad, no se puede estar
esperando que Dios los castigue
en la otra vida, habiendo esta.
Los pobres,
los desvalidos,
los estafados,
los engañados,
sólo tenemos fe
en el bosque de Sherwood.
Alzo mi voz en el desierto
de su desvergüenza
para que nadie diga que
los poetas no saben escribir prosa,
no saben qué pasa en la vida,
siendo, como son,
seres humanos, hombres y mujeres,
no dioses inspirados por los mitos.
Siempre he sido disidente.
Desde hace un tiempo cercano,
me considero fuera de su territorio.
Mi calle es tranquila y vivo
a la orilla del silencio de la Cala.
Pero las injusticias golpean mi rostro
como si fuera una ola marina
en un día cualquiera en el que el mar
está muy agitado, muy solemne, muy harto.
Calabardina, 19 junio 2012
José Luis Molina Martínez
sábado, 16 de junio de 2012
ESTO LO HE VIVIDO EN MI POSTGUERRA INFANTIL
![]() |
| En la puerta del Bar La Cámara. Lorca. Foto del álbum de familia |
Este paisaje que hoy muestro es un panorama normal, diario, costumbrista y propio de la época de postguerra. Las caras de todos los que están sentados me son conocidas, incluso las he visto en este y similares sitios, el Maier, por ejemplo, a lo largo de mi infancia, hasta que me fui a Murcia a estudiar, lo único que quería en aquel año. Si dijera sus nombres -¿Joaferna, es uno de ello?-, ciertamente me equivocaría en alguno, por eso no lo intento. El que está de rodillas, el limpiabotas, tenía un apodo singular y un rostro de pillo simpático, incluso desafiante. No había otra cosa en la época, el trabajo escaseaba, no había industria, sólo agricultura y no extensiva, sino familiar, de consumo y venta de los excedentes: pollos, gallinas, pavos, huevos... Y los "limpia" o betuneros sólo podían ejercer su trabajo con los que eran funcionarios o empleados que tenían un sueldo fijo, los otros bastante tenían con subsistir. Vaya mi admiración por el modo con el que se buscaban la vida, pues siempre podían haberse dedicado a otros menesteres menos honrados. Jamás encontré en mi casa desprecio por esta profesión: nos mandaban alguna que otra vez para que nos limpiaran los zapatos que había que lucir en fecha señalada y nosotros, mis hermanos y yo, elegíamos cada uno al "limpia" de nuestra preferencia. Más tarde, la civilización o la justicia social puso las cosas en su sitio e hizo iguales, ya lo eran, a los que estaban de rodillas en la Corredera, sobre todo los domingos, y creó otra forma de paro y de reciclaje profesional.
Las tertulias en los bares tradicionales, como La Cámara, sito en los bajos de la Cámara Agraria, la Cooperativa, el Suizo y otros, eran abundantes y sólo tenían por motivo pasar el rato. A ellos acudían la gente a tomarse un café, un "oriental", un "asiático", un "bombón" u otras especialidades de la época. Y en ellos, o en su puerta, según la estación, estaban los betuneros para limpiar a sus clientes los zapatos sucios del polvo de las calles, dado que casi ninguna estaba asfaltada y andar era una apuesta, sobre todo en días de lluvia.
La Cámara es un lugar reconocible en la novela de Concha Alós El Caballo Rojo, nombre que le da a bar la novelista y en el que transcurren muchas de las acciones de que se compone la novela. Era, principalmente, lugar de reunión de militares.
La Cámara es un lugar reconocible en la novela de Concha Alós El Caballo Rojo, nombre que le da a bar la novelista y en el que transcurren muchas de las acciones de que se compone la novela. Era, principalmente, lugar de reunión de militares.
Todo aquello pasó, todo quedó en el olvido, al menos no cerca de la memoria cotidiana. Cuando quise remover aquello y me puse en contacto con la novelista, me dijo, muy amablemente, que no quería hablar nada de su estancia en Lorca -vivió en la calle Cueto-, que duró toda la guerra, es decir, desde la toma de Castellón, de donde venían huyendo de las atrocidades rojas, hasta el final de la guerra, cuando se fueron huyendo de las atrocidades azules. Eso al menos se desprende de la lectura de su novela.
Calabardina, 16 junio 2012
José Luis Molina Martínez
lunes, 11 de junio de 2012
INMA PELEGRÍN Y SU "CUESTIÓN DE HORAS"
![]() |
| Portada del libro de Inma Pelegrín |
Chon Pérez-Castejón, que casi me tiene al día de las cosas que suceden en Lorca, me ha enviado hace un rato un correo con dos enlaces para que conociera que Inmaculada Pelegrín, a quien he visto por primera vez en la foto que acompaña al reportaje, ha sido galardonada con el premio de poesía JUAN RAMÓN JIMÉNEZ. Chon medio ha olvidado que aquí, al retiro de La Calle Tranquila, a esta cárcel de Piranesi, o no me llegan noticias, para eso me vine a la Cala, o sólo lo hacen las lúgubres, angustiosas y plenas de dolor. Así que le agradezco la noticia, le agradezco este aliento de agua fresca en este día calurosísimo de junio, al que no puede poner remedio la playa porque, una vez más está sucia, con una arena asquerosa y con las medusas merodeando por el entorno para coger desprevenidos a los/las bañistas que se arriesgan a padecer las molestias propias. He leído con fervor cuanto explica el articulista e incluso me he deleitado con la lectura del poema que se añade, pero no sé más del libro que lo que en el periódico -ABC- he podido leer. Ya tengo mis redes tendidas para que, si está en Lorca, me lo envíen. Desconozco casi todo de Inma, seguramente no de sus padres, pero ya intuía su futuro cuando leí ÓXIDO, cuyo ejemplar guardo en lugar preferente de mi biblioteca. Os adjunto los enlaces y prometo hablar de la poeta cuando tenga el libro. Me anticipo ahora porque, de este modo, puedo felicitarla públicamente y expresarle la certeza que poseo de que va a ganar otros premios y publicar muchos más libros. Espero verlo.
![]() |
| Óxido, premio internacional de poesía GERARDO DIEGO, 2007 |
Quiero, para concluir, hacer un comentario de índole exclusivamente estética. La portada de Óxido hubiera quedado mejor si el título hubiera sido más blanco, más grande, y las letras doradas hubieran sido más intensas o haber tenido un tono azul. De "Cuestión de Horas", casi cabe decir lo mismo. Es que los mayores ya tenemos dificultad en leer.
Calabardina, 11 junio 2012
José Luis Molina Martínez
Calabardina, 11 junio 2012
José Luis Molina Martínez
sábado, 9 de junio de 2012
HASTA DEL FÚTBOL SE APRENDE UN POCO
Será cosa de la edad, pero Luis Aragonés parece no saber estar en un segundo plano y, venga o no a cuento, se deja caer con alguna que otra declaración, si no inapropiada por su apariencia intemperante, al menos no muy dentro de la órbita de lo elegante. La penúltima que he leído (www.marca.
com/2012/06/07/futbol/eurocopa_2012/españa/1339023414.htmel), la que me ha sugerido esta introspección para asimilar su conclusión a mi vida privada, expone lo que sigue: "Conmigo, Fernando Torres sería titular". ¿Es presionar a del Bosque para que lo ponga? ¿O incitar a su suplencia porque del Bosque pueda decirse no voy a hacer lo que me diga Luis? ¿Maldad entre compañeros? Quizá añoranza por parte de Luis. Sólo que Vicente del Bosque tiene la independencia de criterio suficiente como para hacer de su capa un sayo, o sea, lo que le venga en gana. Del Bosque es marqués y Luis, como yo, su vasallo, si quiere, que yo tampoco. En caso contrario, si es independiente, y lo parece por hacer esos comentarios, que se calle, al menos, mientras haya un acontecimiento futbolero notable, como el que comienza el domingo. Ya sabemos lo que hizo Luis: se inventó lo de la Roja, cogió de la solapa (si la hubiera llevado) a Etoo, por su bien, porque era su padre, y le ha sacudido a su sombra. Parece siempre abrupto, como enfadado, cuando debe ser un pan bendito. Al "zapatones", como le llamaban en mi tiempo, no le gusta ser plato de postre, pero, según se dice, él fue el que dimitió del cargo de entrenador, quizá porque nadie le pidió con insistencia que se quedara. Luis, con sus años por tenerlos, debería ser más prudente, y yo con los míos, que son dos menos que los suyos (aún recuerdo cuando vino del Betis al Atlético de Madrid, donde jugaba Rogelio, con un jugador, creo que Martínez, que estuvo años en coma). Claro que él piensa que no se le ha hecho justicia "porque se me ha faltado al respeto en muchas ocasiones". Esta entrevista es buena para la prensa, por el morbo, pues puede aumentar el número de ventas, no para Luis, que debería haberse mantenido en un discreto segundo plano, que ya del Bosque lo placeó, como quizá yo no hubiera hecho. No lo leerá, pero si lee eso, espero que me entienda.
com/2012/06/07/futbol/eurocopa_2012/españa/1339023414.htmel), la que me ha sugerido esta introspección para asimilar su conclusión a mi vida privada, expone lo que sigue: "Conmigo, Fernando Torres sería titular". ¿Es presionar a del Bosque para que lo ponga? ¿O incitar a su suplencia porque del Bosque pueda decirse no voy a hacer lo que me diga Luis? ¿Maldad entre compañeros? Quizá añoranza por parte de Luis. Sólo que Vicente del Bosque tiene la independencia de criterio suficiente como para hacer de su capa un sayo, o sea, lo que le venga en gana. Del Bosque es marqués y Luis, como yo, su vasallo, si quiere, que yo tampoco. En caso contrario, si es independiente, y lo parece por hacer esos comentarios, que se calle, al menos, mientras haya un acontecimiento futbolero notable, como el que comienza el domingo. Ya sabemos lo que hizo Luis: se inventó lo de la Roja, cogió de la solapa (si la hubiera llevado) a Etoo, por su bien, porque era su padre, y le ha sacudido a su sombra. Parece siempre abrupto, como enfadado, cuando debe ser un pan bendito. Al "zapatones", como le llamaban en mi tiempo, no le gusta ser plato de postre, pero, según se dice, él fue el que dimitió del cargo de entrenador, quizá porque nadie le pidió con insistencia que se quedara. Luis, con sus años por tenerlos, debería ser más prudente, y yo con los míos, que son dos menos que los suyos (aún recuerdo cuando vino del Betis al Atlético de Madrid, donde jugaba Rogelio, con un jugador, creo que Martínez, que estuvo años en coma). Claro que él piensa que no se le ha hecho justicia "porque se me ha faltado al respeto en muchas ocasiones". Esta entrevista es buena para la prensa, por el morbo, pues puede aumentar el número de ventas, no para Luis, que debería haberse mantenido en un discreto segundo plano, que ya del Bosque lo placeó, como quizá yo no hubiera hecho. No lo leerá, pero si lee eso, espero que me entienda.
| Foto extraída de <historiadelrealbetis.com/146612/146912.htmel> (c) |
Calabardina, 9 junio 2012
José Luis Molina Martínez
miércoles, 6 de junio de 2012
De ESCRITOS DE V N a LAS AVENTURAS DE HUCKLEBERRY FINN
Una de las primeras consecuencias de adentrarse en la lectura del libro de Juan Pedro Quiñonero, tan pulcramente editado por Editorial CONFLUENCIAS, de Almería, es entrar en contacto con libros señeros. Esto tiene un doble atractivo: por un lado, es una animación a la lectura, por el otro una curiosidad. La animación a la lectura te hace desempolvar algún libro que has leído hace poco, hace un siglo, o nunca, pero que lo tienes en tu estantería -lo puedes adquirir- y también es un libro bello y bien editado. La edición que yo tengo de Las aventuras de Huckleberry Finn la adquirí porque sus tapas eran como antiguamente, de cartón, además de llevar unas ilustraciones que te hacen sonreír y disfrutar, porque sin duda son para "niños", pero el adulto -yo incluido- también se emociona con su contemplación. En la sobrecubierta de esas pastas de cartón, se puede leer: "Las personas que intenten encontrar un motivo en esta narración, serán perseguidas. Aquellas que intenten hallar una moraleja, serán desterradas, y las que traten de encontrar un argumento, serán fusiladas". Es una lección didáctica: sólo hay que acercarse a la lectura para disfrutar. Lo demás se nos dará por añadidura. El segundo atractivo de leer un libro "recomendado", o sea, citado por otro escritor que, además expresa su opinión sobre la impresión que le proporcionó ese libro, constituye lo que he llamado curiosidad, porque nos pone en contacto con los libros que han ejercido influencia sobre el escritor, en este caso JPQ. Entonces, el lector realiza un viaje desde Los escritos de V N a las aventuras de Finn. Desde la página 85 a la 104, JPQ, trasunto de V N, explica o transcribe, como Dios sea servido o el lector acepte, la conferencia que imparte y que dedica a los "ausentes", es decir, a los que han escapado de la indecible y abominable encerrona que significa una conferencia, a esos prófugos con los que se identifica. El escritor real del libro de JPQ, que nos coloca en una conferencia en la que el conferenciante lee algunos trozos del libro de Mark Twain. Pero no los elige de manera inocente, sino porque manifiesta uno de los principios estéticos y éticos y sociales del periodista totanero, afincado en París y ciudadano del mundo: "Pero allí ni había españoles, ni árabes, ni tampoco había camellos ni elefantes. Allí no había más que una partida de chicos excursionistas de una escuela dominical". Me explico: sólo hay niños, chicos, seres humanos, de diferentes razas, lenguas (posiblemente) y religiones. Pero CONVIVEN juntos y sin peleas (guerras). Y ese tipo de convivencia es el que JPQ anhela para la España cainita, el mundo cainita, en el que vivimos. Todo concuerda. Y concluye el autor implícito: "Pensé también, que podría reflexionar acerca de la importancia capital de este libro en la fundación de la novela moderna norteamericana. Pero recordé que Mark Twain, y no digamos ya Huck Finn, se hubiera muerto de risa ante esas pretensiones pueriles Que Hemingway afirmara que con Las aventuras de Huckleberry Finn nació toda la novela americana, que Eliot considerara a Huck Finn como un personaje comparable a Don Quijote, o Fausto, son cosas que, en definitiva, nada tienen que ver con las emociones íntimas del creador, que sólo deseó escribir la elegía de su adolescencia, el relato y la apología de los quince primeros años de su vida en las orillas del Mississipi".
Calabardina, 6 de junio de 2012
José Luis Molina Martínez
domingo, 3 de junio de 2012
JUAN PEDRO QUIÑONERO, EDITORIAL CONFLUENCIAS Y ESCRITOS DE V N
Ayer me llegó el cartero con un libro que llenó mi día de alegría, por dos razones: el libro es de JPQ y por la brillante y sorprendente edición de Editorial CONFLUENCIAS. Nada tiene que ver con la primera edición de este mismo libro que se haría con los medios de que entonces, 1978, se disponía. Lo formaban 316 páginas que se han quedado en 284. Eso es más digerible y resulta más cómodo de leer, no por el recorte de páginas, sino porque el tamaño de las letras de la primera edición, los escasos márgenes laterales de sus páginas, el tipo de letra tan menudo como feo de las notas a pie de página y la calidad del papel, hoy amarillento, que no ha soportado la incuria del tiempo, lo hacía -hace- casi rechazable. Lo único bueno era la doctrina que contenía. A pesar de ello, su lectura era fatigosa. El libro venía a ser la puesta al día de los demonios personales del escritor que bastante historia tenía ya acumulada a pesar de ser de escasa edad para tener una formación tan interesante, producto de miles de lecturas anárquicas, pero con un único sentido: tratar de comprender, para después comunicárnoslo a nosotros, sus lectores y amigos, la identidad de este país, la existencia de sus culturas autónomas y la actitud cainita de los hispanos. Intentaba una convivencia mejor, darnos a conocer, desde su atalaya de París, lo que era Europa y los problemas que originaba ser europeo, porque tampoco Europa ha solventado sus cuitas, como sabemos ya por experiencia. Como ejemplo, una de sus preocupaciones: Josep Pla y la construcción mitológica de Cataluña.
Como quiera que era una especie de confesión intelectual de su trayectoria casi íntima, o sin casi, la nueva novela de JPQ, de igual título que la anterior, de hace ya 34 años, al llegar a la altura de la vida que lo contempla, ha variado el orden de los capítulos, ha eliminado algunos, ha añadido otros, los ha dispuesto de otra manera y ha ganado el libro al no tener que leer cosas que ya han perdido actualidad, conocemos ya por el transcurso del tiempo, o ha creído necesario y/o prudente quitar, por ejemplo, el apartado dedicado a Introducción a Baudelaire. Y lo digo no porque se trate de una literatura maldita, sino porque de él, del simbolismo, arranca la nueva poesía hispana que influyó en Juan Ramón Jiménez y otros tantos buenos poetas. Esto lo digo a primera vista porque, tras su lectura, igual aparece fuera de epígrafe alguno. Ahora mismo sólo doy noticia de la efeméride, no de su contenido, que eso vendrá en su momento, después de su lectura. Por otro lado introduce a Jünger y lo sitúa en la tierra de Circe. Algún motivo habrá que desvelaremos, Deo volente. Introduce a Ramón Gaya y sí conocemos su porqué y el libro que le ha dedicado ya que es su fervoroso admirador, entre murcianos anda el juego, ambos exiliados per se o per accidens, y habitantes de París, de "su" París. Elimina De la Naturaleza e introduce Anales del Alba. Todo esto que comento es la hojarasca. El resto vendrás después. En el entremedio, la sensación nueva de tener en la mano un libro tan bellamente editado, de papel tan agradable al tacto, que contiene una obra de un amigo al que le esperan aún otros éxitos. El que posea la edición anterior -localicé hace poco un ejemplar en una librería de viejo-, puede hacer un estupendo ejercicio de lectura: coger los dos libros e ir leyendo los capítulos retirados y los añadidos. Seguro que se enriquece más el lector amigo. Gracias por la lectura y gracias por el libro, del que hablaremos en cuanto concluya su lecturaCalabardina 3 de junio 2012
José Luis Molina Martínez
miércoles, 30 de mayo de 2012
JUAN PEDRO QUIÑONERO Y CUADERNOS HISPANOAMERICANOS
Permítaseme que antes de entrar en la materia que se anuncia en el título de esta entrada, lama mis heridas, tanto las personales como las de mis conciudadanos damnificados desprovistos de soluciones. Aún por recoger del todo la herencia que ha dejado el terremoto, entre otras frustraciones que, no por confirmadas ahora y sabidas desde siempre, dejan de hacer daño, como es el modo de organizarse grismente una reinvención de una Lorca venida a menos y llena de desconches, de cuando en cuando nos llegamos a la ciudad para no dejar que las heridas cicatricen, y revuelvo entre mis cosas para ir recogiendo lo que me apetece y traérmelo hasta Calabardina, porque, en verdad, no volveré a la casa que habitaba. Si protestando se hicieran de otro modo las cosas que no se han hecho bien, estaría veinticuatro horas al día gritando. Por ejemplo: si en junio obligan a desalojar un bloque de viviendas, por poner un ejemplo, ¿por qué hasta pasado un año nadie de la administración ha decidido declarar en ruina económica el edificio? Pensando bien, lo han hecho para que los que ocupan ese edificio, obreros y jubilados mayores, se tengan que gastar ahora una pasta gansa en derribarlo. ¿Es que los técnicos han estado un año estudiando la situación del edificio? ¿Quién lo va a edificar de nuevo? ¿Esa gente que no tenía ni seguro del edificio? Esa es una solución que ofertan. Se van y esa oficina del suelo que han creado edifica y el que no pueda lo pierde todo. Eso creo que va por ahí, aunque me queda informarme mejor. Nunca en hora más aciaga llegó el terremoto.
Entre los ejemplares que he rescatado de CUADERNOS PARA EL DIÁLOGO, se encuentra el número 256, de abril de 1971. Por esas fechas era suscriptor de la revista y lo fui durante muchos años, hasta que perdí el interés. Lo que acaecía en la revista no me decía nada. Ahora me gusta repasar su índice para tratar de reencontrar mis intereses culturales en general y literarios en particular de entonces. Pues ayer, mientras repasaba algunos números, me encontré con este que traía un artículo o como se quiera llamarlo, en la sección de Notas y Comentarios, titulado NOTAS SOBRE LA POESÍA CATALANA. El que siga actualmente a Juan Pedro Quiñonero en esa inimitable unatemporadaenelinfierno, le habrá leído cuanto escribe sobre los nacionalismo excluyentes o no, sobre la literatura, sobre la decadencia, ruina y muerte de España y sobre aquella utopía que no sé si verá alguna vez realizada de la convivencia entre las tres culturas: judía, musulmana y cristiana, que no creo que tenga lugar mientras la altura intelectual y espiritual de estos tres pueblos, de estas tres formar diferentes de cultura esten a la misma altura, y no navegue en el mar de la ignorancia, que es lo que representa esta sociedad actual. Escribe con ocasión de la publicación de OCHO SIGLOS DE POESÍA CATALANA, mucha recogida de otros acerbos porque Cataluña parece ser que era un condado dependiente de Aragón, cuya realización firmaba José María Castellet y Joaquim Molas. Estaban poniendo estos antifranquistas, al menos Castellet las base del nacionalismo que ha dado los frutos de todos conocidos, como el tripartito y otros buscadores de su propio ego y lo que pueda venir al lado: poder, riqueza, poder y poder. Juan Pedro Quiñonero les dice lo que tiene que decirles, bien dicho y sin apartar el cuerpo de las andanadas que le pudieran venir, sin es que le llegaron algunas. Escribe esto: "Mis objeciones, pese a todo, son claras y afectan a la metodología empleada. Parece ser que el intento ha consistido en facilitar, en un esfuerzo editorial funcionalista en el mejor sentido, una panorámica de la poesía escrita en catalán a lo largo de ocho siglos". Mucho esfuerzo, dice, sobre todo por el periodo que abarca y presenten sólo literatura "catalana", con lo que olvidan la escritura en castellano, cometiendo cierto desliz crítico. Pero Castellet, al menos, añado yo, sabía lo que hacía. De Joaquín Molas no conozco nada, ni voy a prejuzgar su intencionalidad, que está más bien clara, a mi entender. Muestra, a continuación, JPQ su conocimiento y simpatía de y por la literatura catalana y se entretiene con Ramón Llull y la mística. Quiero decir, y digo, que están presentes las cosas que cualquier lector de su blogs puede entender porque las ha reiterado en varias ocasiones. Concluye lamentando el ocultamiento que se ha hecho, se hace y, si la cosa no se enmienda, se hará, de poetas tan genuinos como Salvador Espríu y otros que, en mi opinión, han sido eliminados de las letras catalanas quizá porque escribieron en castellano y el nacionalismo, que no lee poesía, los excluye, eso sí, democráticamente. En caso contrario que les pregunten a los políticos nacionalistas, que lo aseverarán si no responden con su desconocimiento de ellos. Esto último me pertenece, también es mi comentario personal. Y así concluye JPQ: "Carner, Carles Riba, Josep M. de Sagarra, J. V. Foix, Pére Quart, Agustí Bartra, Barloméu, Roselló-Porcel, Joan Teixidor, Salvador Espríu, Gabriel Ferrater, son las muestras evidentes de una poesía riquísima, muy desconocida, muy olvidada, falta de un urgente lanzamiento cara a las nuevas generaciones que, por razones sociológicas, se encuentyran más posibilitadas que hace unos lustros de conseguir una integración beneficiosa entre culturas diferentes, retornando a un edén insólito, como en los versos de Espriu:
Oh, que cansat estic de la meva
covarda, vella, tan salvatge terra,
i com m'agradaría d'allunyar-m'en,
nord enllá
on diuen que la gente és neta
i nobel, culta, rica, lliure,
desventllada i feliç!"
Estos versos deberían pertenecer a La pell de brau.
Lo que han hecho con Espriu es algo que no tiene nombre. En mi casa tiene acogida. Poseo hasta libros por él dedicados. Y leo con trabajo, eso sí, y con la ayuda de un diccionario, a Miquel Martí y Pol, a Joan Margarit y a otros varios que, si hace falta, se nombran.
Calabardina, 30 de mayo de 2012
José Luis Molina Martínez
Calabardina, 30 de mayo de 2012
José Luis Molina Martínez
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






